Importancia social del periodismo - Esteban Rezza

Importancia social del periodismo

El temporal de lluvia y nieve, la presidencia de Donald Trump, los fichajes futbolísticos... y así podríamos enumerar una infinidad de temas de los que nos nutrimos con el alimento informativo que nos suministran los medios de comunicación. Cada persona dedica, en promedio, 223 minutos al día a contemplar los programas que ofrecen las diferentes cadenas de televisión. Si revisamos los más vistos, resulta complicado que no haya dos o tres espacios informativos cada jornada entre los cinco con mayor audiencia.


Importancia social del periodismo - Esteban Rezza


La prensa impresa reúne alrededor de sus páginas a diez millones y medio de personas a diario, según los últimos datos recabados por la Encuesta General de Medios (EGM). La misma que certifica otros tantos lectores para suplementos de periódicos y revistas semanales. El 60 % de la población sintoniza, en algún momento del día, una emisora de radio.

Y si volvemos a la televisión, su tasa de penetración entre el público llega al 88 %, 16 puntos más que internet. La edición digital de dos diarios supera cada día el conjunto de entradas y visualizaciones en Twitter. Sin ahondar en que una inmensa porción de las actualizaciones de los usuarios de estas redes sociales se basan en enlaces a ediciones digitales de periódicos. La sociedad consume con avidez medios de comunicación porque le aportan un valor fundamental, la información. Y detrás de ese contenido, existe el trabajo denodado de miles de periodistas. Por desgracia, cada vez menos.

El acceso generalizado que proporciona internet ha contribuido a que el consumidor la considere como un derecho gratuito, sin valorar el esfuerzo, formación y trabajo que existe detrás de cada contenido. A la herida que genera ese deterioro aporta su puñado de sal la intervención, en tertulias de amplia audiencia, de ciertos polémicos participantes a los que el subconsciente colectivo (y ellos mismos) califica como periodistas a pesar de que suelen carecer de la cualificación necesaria.

También ha cooperado la reducida importancia que los propios profesionales del periodismo acostumbran a otorgar a su labor. Si asumiéramos y recalcáramos el carácter fundamental de los medios de comunicación para alimentar de información a la sociedad y para asentar su funcionamiento democrático, haríamos un enorme favor a reivindicar la profesión periodística. Porque los datos enumerados al inicio de este artículo reflejan, por sí mismos, la necesidad y el interés que tienen los ciudadanos por estar bien informados.